jueves, 6 de agosto de 2015

HAZ TU PROPIA MESA ELEVABLE

HAZ TU PROPIA MESA ELEVABLE


Seguro que tienes en tu salón una mesa de centro auxiliar en la que más de un día has cenado y has pensado, si fuera más alta... ¡cenaría aquí todos los días!

Puedes comprar una, aunque son bastante más caras que las normales y, como siempre digo, si compras te limitas a la oferta que hay, pero si lo haces tú mism@ será a tu gusto 100%.

La mesa que yo tenía era bastante mona, estaba restaurada por sus anteriores dueños, pero ya que iba a "desmontarla" aproveché a darle un toque personal e integrarla con el resto de la decoración de mi salón.

¿Qué necesitamos?
La mesa, un tablero (de 16 mm de grosor es suficiente) con las medidas de la parte superior de la mesa y unas bisagras elevables:

  • El tablero lo compré de aglomerado (unos 18 euros), pero vale de DM o de madera maciza, depende del acabado que le quieras dar. Yo sabía que iba a pintarlo "en condiciones" por lo que compré el más barato: aglomerado. El "pero" del aglomerado es que los bordes están en bruto y son muy ásperos y absorben mucha pintura, pero esto tiene fácil solución:

    • Pasamos una la lija a los cantos para eliminar las imperfecciones.
    • Aplicamos aguaplás en los cantos ayudándonos de una espátula. Dejamos actuar (3 horas suele ser suficiente, pero depende de cada fabricante).

    • Volver a lijar para alisar la zona.
    • Ya podremos pintar los cantos y que quede uniforme y no "chupe" tanta pintura.
  • Las bisagras podemos encontrarlas en grandes almacenes especializados o a través de internet. El precio oscila entre 15 y 30 euros, depende de lo que rebusques.
He aquí la mesa:

1º: Lo primero es retirar los elementos que nos puedan molestar a la hora de trabajar. En mi caso el cristal que estaba pegado con silicona. Lo que hice fue pasar un cúter entre el cristal y la mesa, poco a poco y con mucho cuidado hasta que se despegó. No fue fácil os lo puedo asegurar...¡Truco! Aprovechando los calores estivales la silicona pierde fuerza y puedes tirar hacia arriba del cristal a la vez que pasas el cúter (con muchísimo cuidado).

2º: Ya podemos limpiar la pieza y proceder a imprimar. Probé a decapar una parte para ver lo que había debajo y... descubrí que la pieza había sido restaurada en numerosas ocasiones: granate, azul, verde...y debajo se intuía el mueble original y no merecía la pena sacarlo.

3º: Pintamos al gusto: yo pinté la mesa en un blanco roto con gris y luego apliqué la técnica del estuco en un azul muy clarito. La técnica del estuco ya la explicaré más detalladamente. Lo importante es diluir la pintura con agua e ir aplicándola con una esponja: aplico con una punta de la esponja y difumino con otra punta.


 

 





 4º: El tablero al ser de aglomerado hay que aplicarle tapaporos o imprimar para no tener que usar demasiada pintura y que el acabado sea más liso. Yo opté por imprimar. Luego la pinté en un gris claro que mezclé con el color que me sobró del estuco, consiguiendo así una armonía en los tonos.

5º: Mecanismo elevable: hay que poner las bisagras, Para ello se toman las medidas necesarias, se hacen tantas marcas como sea necesario... comprobando antes de "agujerear" que se dejan centradas y a un palmo de distancia de los lados para que aporte estabilidad al tablero. Consejo: primero se atornilla al tablero y luego a la mesa, que si se hace al revés es mucho más difícil.







6º: Una vez atornilladas las bisagras, podemos volver a pegar con silicona el cristal al tablero (el poner cristal es opcional, si no se pone será aconsejable dar una buena capa de barniz transparente para evitar que se estropee el acabado), Para ello con una pistola de silicona ponemos una tira en el borde de la mesa y colocamos con cuidado el cristal para que cuadre, Si pasamos un trapo por los bordes retiramos el exceso de silicona, si esperamos a que seque tendremos que ir cortando con un cúter.

7º: Ahora podemos dar una capa de cera incolora o un barniz a toda la pieza, a gusto del consumidor, aunque el barniz es aconsejable para zonas de mucho uso y roce.

8º: Aquí tenéis el resultado:






 Como veis se puede aprovechar el hueco para dejar cosas ;)

Espero que os guste, si os queda alguna duda, ¡comentar!

¡Feliz verano! Nos vemos en Septiembre :D

miércoles, 15 de julio de 2015

TRANSFORMANDO UNA VITRINA MUY ABURRIDA

TRANSFORMANDO UNA VITRINA MUY ABURRIDA


Seguro que más de un@ tenéis en casa un mueble heredado que es muy práctico pero que no encaja con nada y no os gusta.

Cuando me independicé mi madre cambió el mueble del salón, así que dejamos volar nuestra imaginación y le buscamos distintas utilidades para amueblar mi nueva casa vacía.
No tengo ninguna foto, pero para que os hagáis una idea es el típico mueble de salón de los años 70 u 80 que tiene en bloque una vitrina, un mueble bar, cajones y puertas. Algo así:


Le buscamos 2 nuevas vidas: 
- Un mueble para el cuarto de baño usando la parte de las puertas bajas.
- Y una vitrina con cajones para el salón.

En esta ocasión os muestro la segunda idea: como reutilizar un mueble aparentemente obsoleto en una vitrina única y muy práctica para el salón.

Después de realizar algunos cortes y poner algunos clavos, el resultado fue el siguiente:


Como apaño estaba muy bien, pero con el paso del tiempo empezó a resultarme muy aburrido, así que decidí darle un cambio. Empezamos:

1º: Quitamos todos los tornillos, los tiradores, las puertas, cajones y cualquier otra pieza que sea susceptible de separarse, para así facilitar la limpieza con agua y jabón y la posterior aplicación de la pintura.

 

2º: Ya tenemos todas las piezas pequeñas guardadas en tarros de cristal para que no se pierdan y el resto de elementos guardados para centrarnos en la estructura principal.
La vitrina es de madera maciza con un acabado lacado, podemos lijar o imprimar porque si no la pintura no cogerá. Antes vamos a aplicar masilla para madera para tapar los agujeros que tenga que ya no nos sirvan. Ya sabéis aplicamos con una espatula, dejamos secar y lijamos.
En mi caso al ser un mueble en bloque tenía agujeros para unir las distintas partes del mueble.

3º: Aplicamos una capa de imprimación en toda a estructura, tanto por fuera como por dentro porque el negro es muy llamativo y resaltaría demasiado al abrir las puertas. Muchas veces el interior no se pinta porque no destaca demasiado o no se ve apenas. 




















4º: Pintamos la estructura: ahora podemos pintar sin malgastar pintura ya que la imprimación facilita el acabado, teniendo que dar menos capas de pintura. Con una podría valer pero como hay zonas en las que clarea un poco la masilla de tapar los agujeros le dí 2 capas. 
Para esta parte elegí un blanco roto tirando a gris. Para ello basta con coger una pintura blanca y echarle muy poca cantidad de gris (o del color al que queremos que tire) y remover y echar más pintura de color hasta que consigamos el tono buscado.

5º: Mientras que seca nos ponemos con los cajones: aunque el mueble es muy oscuro se advierte que debajo tiene una veta bastante bonita, así que voy a decapar. Podríamos lijar pero al ser un mueble industrial costaría bastante quitar toda la pintura y llegar a la veta.
Usamos un gel decapante que se aplica con una brocha de forma generosa. Lo dejamos reposar 30 minutos o lo que indique el fabricante. Cuando pase el tiempo, con una espátula y con mucho cuidado de no dañar la madera, vamos levantando el color, retirando con un trapo los residuos.
Cuando terminemos limpiamos toda la madera con un trapo mojado para frenar el efecto del decapante. Si con una capa no es suficiente, repetimos el paso;





6º: Cuando esté seca la madera ya podemos pintar. Como queremos que se vea la veta (por eso hemos decapado) podríamos usar un tinte del color que queramos o hacerlo nosotros mismos y así reutilizar los botes que tengamos en casa. Yo elegí esta opción, es tan sencillo como rebajar la pintura con agua hasta que esté líquida.
Vamos aplicando la pintura con la brocha y pasamos un trapo por encima para quitar el exceso y así que no cubra homogéneamente. Además de esta manera evitamos que se noten los brochazos. 
Para los cajones usé tres colores distintos: el mismo de la estructura, un azul rebajado con blanco y un poco de gris y por último un gris de tono medio:






7º: Ya solo queda darle una capa de barniz o cera. Lo ideal es dar cera incolora en la estructura externa y cajones y barniz incoloro en las partes en las que vaya a haber más roce y uso, ya que es mas resistente.

Atornillamos los tiradores y las piezas que hayamos desmontado.

9º: Por último nos quedan las puertas de cristal. En nuestro caso son ahumadas y no encaja con el color que le hemos dado a la vitrina, además de que no me gustan los cristales porque no uso la vitrina para exponer nada, sino para guardar trastos, así que... ¡Vamos a empapelarlas!

10º: Limpiamos bien los cristales y necesitamos: cola blanca, una brocha, un cuenco, agua, tijeras o cúter, papel de empapelar las paredes y un paño.



Cortamos el papel a la medida del frontal de los cristales, aplicamos cola blanca en el cristal y en la parte de atrás del papel pero rebajada con agua y colocamos con mucho cuidado para que coincida perfectamente.
Pasamos el paño por encima para hacer presión y quitar las burbujas de aire que se hayan creado.
Dejamos secar, unas 3 horas debería bastar, y montamos los tiradores y colocamos los cristales en la estructura. ¿O debería decir puertas? ;)

Esta técnica también se puede usar sobre puertas de madera.







11º: Ya lo tenemos todo montado, es el momento de empezar a disfrutar de nuestro nuevo mueble. Espero que os guste la idea y que lo pongáis en práctica:




                    ANTES                                                                                            DESPUÉS

¡Un saludo y espero vuestras consultas y comentarios!

lunes, 22 de junio de 2015

MESILLA VINTAGE


MESILLA VINTAGE

Seguro que alguna vez os ha pasado que os cambiáis de casa y queréis aprovechar a dar un cambio en la decoración de las habitaciones.
Esto supondría un desembolso enorme y nos encontraríamos limitad@s en nuestras elecciones, ya sea por la oferta existente o por el presupuesto.
Estos problemillas tienen fácil solución: reutilicemos lo que ya tenemos.

Para esta entrada os cuento el caso de una amiga que por fin se independiza y quería aprovechar algunos muebles de su cuarto y darle un toque especial a su nueva habitación. Os enseño la mesilla de noche que me encomendó:

La mesilla estaba en perfecto estado pero los tonos no encajaban en su nueva idea. Así que me dijo que la quería en granate y el resto corrió de mi parte. ¡Manos a la obra!

1. Lo primero es quitar los cajones, los tiradores y los carriles. Los guardamos en un bote o caja para que no se pierdan.
También vamos a poner cinta de carrocero en los bordes entre la parte del cajón que vamos a pintar y la que no para no manchar la estructura interna que no se va a pintar. Hacemos lo mismo en la estructura si vamos a marcar 2 zonas de pintado distinto. No tengo fotos del antes pero para que os hagáis una idea.













2. El mueble es el típico de contrachapado en el que el color es una lámina "pegada" al contrachapado. En este tipo de muebles no merece la pena lijar porque no hay veta ni madera que sacar. Así que toca imprimar. Aplicamos una capa de imprimación generosa y dejamos que seque. Yo la usé blanca porque así me servirá para otro paso.

3. Lijamos un poco la imprimación con una lija muy fina para facilitar el "sellado" de la pintura y que no haga falta dar muchas capas. 

4. Cajones: el cajón tiene tiradores de 2 agujeros y yo seguramente pondré de uno solo, por lo que tenemos que taparlos. Para ello usamos masilla de madera de color neutro y aplicamos con una espátula para dejarlo lo más liso posible. Dejamos secar y lijamos con una lija fina para igualar la superficie. Esto podemos hacerlo antes o después de imprimar. Si lo haces antes te aseguras que se note menos cualquier imperfección, pero si se te olvida (como fue mi caso), lo hacemos después.
Antes de lijar la masilla:
 Después de lijar, no se aprecia apenas.


5. Aplicamos la pintura elegida. Yo pinté la estructura en granate y los cajones en blanco tiza. 



6. Ya tenemos las piezas pintadas y secas. Toca darle el toque especial. Para este mueble pensé en darle un estilo vintage, por lo que el acabado tenía que ser desgastado. Para conseguir este resultado vamos a utilizar la técnica de la lija, jeje: como os he comentado más arriba, la imprimación es blanca así que vamos a sacar parte de ese color. Para ello lijamos con un papel de lija medio: primero en los bordes y cantos donde el desgastado es lo más habitual y luego en el resto de la estructura. Este paso a gusto del consumidor, no hay una norma, es cuestión de gustos. Yo le saqué bastante blanco para mitigar la intensidad del granate.

 

 


8. Encerado: aplicamos con una lana de acero fina la cera. así podemos ir aplicando la cera y decapando un poco más. La cera que sea incolora y en acabado mate para no modificar el resultado obtenido, simplemente proteger el mueble.

9: Por último volvemos a colocar los carriles y los tiradores nuevos que vayan acorde con el acabado nuevo del mueble. ¡Ponemos los cajones y listo! Aquí os muestro el resultado final, a mí personalmente me encanta, a ver qué le parece a mi amiga,¡Qué nervios!

miércoles, 17 de junio de 2015

MATERIALES E INSTRUMENTOS BÁSICOS

MATERIALES E INSTRUMENTOS BÁSICOS


Cuando te decides a pintar o restaurar un mueble puede parecer que necesitas muchos instrumentos que no tienes en casa y que vas a tener que hacer gran acopio de materiales. Esto es verdad si quieres hacer trabajos profesionales o si te guías por las instrucciones de algunos productos o libros, pero en la mayoría de los casos no necesitamos más que 4 cosas.

Yo para mi primer trabajo (fue bastante chapuza pero sirvió para lo que estaba pensado) usé unos rodillos que tenía mi madre de cuándo pintamos mi cuarto, un bote de pintura y un cacharro de plástico (un táper grande), que tenía por casa. Ni siquiera lijé la superficie (hay pinturas que cubren muy bien).

Poco a poco irás comprando más cositas según te vaya pidiendo el trabajo, aunque también hay productos y materiales que tienes en casa que te pueden servir. Vamos a ir viendo materiales e instrumentos, empezamos por los básicos:

- Pincel: todos tenemos una brocha en casa y pinceles de pintar con óleo o acuarela. Las partes principales de la brocha son mango y cerdas (los pelitos).
Las hay de distintas medidas de ancho, si no tienes una, la básica es de las medidas entre 38 y 40.
El largo de las cerdas suele depender del ancho de la brocha. Yo por la experiencia he visto que las cerdas muy largas dejan menos marca de brochazo en la primera capa.
También las hay especiales para madera, las cerdas son más suaves y son de color marrón. Son preferibles para trabajos en que apliquemos barniz o tinte. Ya os contaré truquitos para este tipo de acabados. Pero si tienes en casa una, úsala, ya tendrás tiempo de comprar más modelos.
Para remover las mezclas podemos usar el mango de los pinceles finos.

- Pintura:las hay de muchos tipos y colores. De base al agua, al aguarrás, de tiza... Las 2 primeras tienen precios similares, pero al agua son más "sanas y ecológicas" y huelen mejor.
Las pinturas de tiza son la novedad por lo que son más caras. No precisan de imprimación ni de lijado, en la mayoría de los casos, y el acabado es muy bonito y cubre bastante.
Puedes ir mezclando los colores que tienes en casa y así hacerlos únicos y personales. Para esto necesitas los colores primarios: magenta, cyan, amarillo y blanco. Nunca mezcles pinturas que tengan bases distintas.

- Guantes: pintar mancha, y mucho jeje. Con las pinturas al agua es muy fácil limpiar las manchas. Necesitamos solo agua y jabón. Pero las de base de aguarrás implican frotar, rascar y remojarnos con aguarás...
Si usamos unos guantes evitamos tener que limpiarnos después. Puedes usar de látex (como los de los médicos) o los de fregar de casa.

- Trapos: bayetas, camisetas viejas, estropajos de fregar y nanas (el plateado para limpiar el culo de las sartenes). Los trapos los vamos a usar para retirar los excesos en las pátinas, limpiar las piezas, realizar acabados envejecidos, incluso "lijar"... Pero esto lo iremos viendo poco a poco.
Un mantel viejo podemos usarlo para cubrir la mesa de trabajo, si no tenemos, lo mejor es comprar un hule que es muy fácil de limpiar.

- Lijas: aquí puede que no tengamos en casa, pero no hace falta tener una lijadora eléctrica, con que nos hagamos con 3 papales de lija podemos empezar: de grano fino, medio y gordo. También las hay de distintos tipos: al agua, para madera, para hierro... Nos conformamos con las clásicas para madera.
Hay papel de lija y lija en taco. En taco es más cómodo para grandes piezas y cuando se acabe la lija la podemos envolver con papel de lija y seguir usándolo. Pero para pequeñas pasadas, mejor el papel que lo moldeas a tu gusto y dimensiones.

¿Cómo "funcionan" las medidas? Cuanto más gordo sea el grano, más pequeña será la numeración; y a más numeración más fina será la lija. Por ejemplo:
- Grueso: entre 40 y 60.
- Medio: 100.
- Fino: a partir de 150.
Tenemos medidas muy extremas, esto son los términos medios.

- "Cacharo" para la pintura: podemos usar un táper, un cuenco de cristal... lo importante es que no sea muy alto y tenga un ancho cómodo para mojar el pincel.

- Agua: para rebajar la pintura, limpiar las manchas y ¡refrescarnos durante el trabajo! Hay que beber unos 2 litros al día.

Si tenemos estos instrumentos y materiales ya podemos empezar, poco a poco iremos viendo más. Así que la próxima entrada ya podrás ponerla en práctica.

Espero vuestros comentarios y dudas.

Saludos,

martes, 9 de junio de 2015

MARCO ANTIGUO

MARCO ANTIGUO


En muchos mercadillos, tiendas de segunda mano, casas antiguas y sobre todo en la basura, podemos encontrar marcos muy elaborados y de madera de calidad que se han roto, desencolado o simplemente "decolorado". Y se merecen una segunda oportunidad, ya sea restaurando y conservando su aspecto original o adaptándolo a nuestra decoración.

En mi caso, a mi suegro le ofrecieron unos vecinos un conjunto de marcos viejos que iban a tirar al hacer una reforma. Algunos eran muy sencillos, otros tenían un acabado en pan de oro y otro estaba tallado en escayola.

1º: Encontrar la pieza: A mí me enamoró este último, el marco era precioso tal y como estaba, con un acabado deteriorado, en tonos beige y unas formas en escayola ideales. El problema es que la escayola, sobre todo en las esquinas y bordes estaba descascarillado, pero era la pieza perfecta para la idea que tenía.

No se aprecia muy bien pero lo blanco son las partes deterioradas en las que la escayola se ha descascarillado y el color se ha ido. Como no sé trabajar la escayola y el "roto" no era muy profundo, lo que hice fue lijar esas partes con una lija muy fina hasta conseguir disimular el escalón. Si el escalón o agujero fuera muy profundo se puede rellenar con masilla especial o escayola.

2º: Lijamos muy suavemente toda la pieza ya que al ser escayola solo queremos retirar la pintura, no estropear el moldeado.

3º: Una vez lijado, lo pintamos del color base que queramos. Yo elegí el blanco, nunca uso blancos puros para trabajos "antiguos", me gustan los blancos grisáceos o tiza, ya que el blanco "neutrex" es más para estilos modernos.Aplicamos un par de capas para que cubra bien.


























Al ser un marco con relieves y formas, es el elemento perfecto para darle un aspecto desgastado y envejecido. Se puede pintar encima de otro color y luego lijar con papel de lija o lana de acero, haciendo más fuerza en los relieves, donde de forma natural se desgastan, pero en este caso utilicé la técnica de la pátina de la que ya os hablé. En otro trabajo os explicaré esa técnica.

4º: Aplicamos pátina: esta vez de una manera más "basta". Necesitamos:
- 1 parte de aguarrás, 3 de aceite de linaza y 2 partes de la pintura elegida. En la entrada de las sillas usamos óleo y en una cantidad muy pequeña, en este trabajo queremos que el color de la pátina destaque en casi toda la estructura.

Mezclamos bien y mojamos el pincel, poniendo interés en coger bien de pintura. Yo hice mi propio color azul, mezclando azul, blanco y gris.
Aplicamos en pinceladas, como si estuviéramos pintando "normal", En mi caso primero en los bordes exteriores e interiores, dejando la parte central (donde están los adornos) en blanco. Si al pasar el pincel no nos gusta el resultado se va retirando con un trapo, Lo que hace el aceite de linaza y el aguarrás es que la pintura no cubra "opacamente" dando ese aspecto desgastado y envejecido que buscamos.

Para la parte del dibujo mojamos menos el pincel de pintura (simplemente con mojar bien y retirar la pintura con el borde del cacharro) y lo aplicamos principalmente en los dibujos, pasando un trapito para eliminar los excesos y, en la parte lisa, pequeñas pasadas para darle un aspecto más luminoso y que así la foto resalte más.

5º: Dejamos secar y ya podemos ponerle una foto. Yo estoy esperando a las de la boda, así que de momento no puedo enseñaros el resultado final.





Espero que os guste y que lo pongáis en práctica. Si queréis podéis escribirme y plantearme vuestras dudas, sugerencias y opiniones.

Besos,