domingo, 4 de octubre de 2015

TRANSFORMAR UN ZAPATERO EN CUBRERADIADOR

TRANSFORMAR UN ZAPATERO EN CUBRERADIADOR


¡Hola a tod@s! ¿Qué tal las vacaciones? No es que yo lleve de vacas desde Julio eh!, es que he estado bastante liada. Pero no os preocupéis que os traigo muuuchas nuevas ideas.
Para empezar bien el "nuevo curso" se me ha roto el zapatero... Y después de darle muchas vueltas se me ha ocurrido una gran idea, voy a transformarlo en un cubreradiador.

Siempre que llego a casa encuentro la entrada muy sosa, el radiador está ahí "mirándome" y además no tengo sitio para dejar las llaves. Y si ha llovido me tengo que descalzar en la entrada e ir hasta la habitación a buscar las zapatillas. Pues con mi nuevo mueble voy a solucionarlo de golpe.

Esta es la entrada:


El zapatero que se ha roto es el siguiente. La estructura me encaja perfectamente en el hueco, lo único que tengo que hacer es un diseño de cómo quiero el frontal y prestar mucha atención al tomar y calcular medidas.

Esta es mi idea. Si disponéis de una buena caladora podéis cortar las piezas vosotr@s mismos, si no, como es mi caso, en una carpintería de barrio os lo harán por muy poquito. Eso sí, recalcular las medidas 20 veces si hace falta, que luego no hay vuelta atrás.

Con las piezas cortadas toca pintar. 
Para este trabajo lo primero que hice fue lijar con una lija fina para quitar la capa esmaltada y así que la pintura cogiera mejor.

Limpiamos el polvillo y ya podemos pintar. Yo pinté todo de blanco tiza al agua. Una capa es suficiente porque el mueble ya es blanco, así que genial.

Cuando ya esta seca le aplico pinturas de distintos a colores a cada pieza. Son pinturas al agua de fácil limpieza y que se eliminan con agua y jabón. La rebajamos con agua hasta que tenga una textura casi líquida.
Pintamos uniformemente y dejamos reposar unos 30 minutos.
Ahora cogemos un paño mojado en agua y jabón y vamos dando restregones donde queramos que salga la parte blanca. Si no nos gusta es tan fácil como volver a pintar.

Una vez seca toca montar las piezas:
- En la estructura hay que cortar con una caladora los huecos para que encajen las tuberías del radiador.

- Las puertas llevan unos tiradores que tenía por casa blancos. Como la madera no tenía tiradores hay que hacer los agujeros con una taladradora y una broca de la medida de los tornillos. Hacerlo despacito para que no se astille la madera.
- Ahora las colocamos con unas bisagras. Otra vez mucho cuidado con las medidas. Primero colocamos las bisagras de las puertas y así podemos calcular mejor los agujeros que hay que hacer en el cubreradiador.

- Ahora viene lo más difícil, los listones giratorios. Llevan un taco en cada extremo, por lo que hay que hacer agujeros del ancho del taco en cada extremo y en la estructura donde van a ir enganchados. La mitad de lo que mide cada taco en los listones y la otra mitad en la estructura. Despacito con la broca del taladro si no tenemos una herramienta especial. Cuidado con las medidas otra vez...






- Ya está todo montado, ahora solo queda darle un barniz transparente mate y colocarlo en su sitio.



 Me falta colocarle un embellecedor en la madera entre las puertas y listones, pero de momento no lo he encontrado de la medida que quiero, pero no podía esperar a estrenarlo.

Tenía por casa un mueble pequeño de cajones, así que lo he pintado del mismo estilo y lo he puesto encima para tener un sitio para dejar llaves, papeles y lo que se me ocurra.
¿Qué os parece? ¡A mí me encanta! ¡Le da una alegría a la entrada! Espero vuestros comentario.
Un besoooooo.




jueves, 6 de agosto de 2015

HAZ TU PROPIA MESA ELEVABLE

HAZ TU PROPIA MESA ELEVABLE


Seguro que tienes en tu salón una mesa de centro auxiliar en la que más de un día has cenado y has pensado, si fuera más alta... ¡cenaría aquí todos los días!

Puedes comprar una, aunque son bastante más caras que las normales y, como siempre digo, si compras te limitas a la oferta que hay, pero si lo haces tú mism@ será a tu gusto 100%.

La mesa que yo tenía era bastante mona, estaba restaurada por sus anteriores dueños, pero ya que iba a "desmontarla" aproveché a darle un toque personal e integrarla con el resto de la decoración de mi salón.

¿Qué necesitamos?
La mesa, un tablero (de 16 mm de grosor es suficiente) con las medidas de la parte superior de la mesa y unas bisagras elevables:

  • El tablero lo compré de aglomerado (unos 18 euros), pero vale de DM o de madera maciza, depende del acabado que le quieras dar. Yo sabía que iba a pintarlo "en condiciones" por lo que compré el más barato: aglomerado. El "pero" del aglomerado es que los bordes están en bruto y son muy ásperos y absorben mucha pintura, pero esto tiene fácil solución:

    • Pasamos una la lija a los cantos para eliminar las imperfecciones.
    • Aplicamos aguaplás en los cantos ayudándonos de una espátula. Dejamos actuar (3 horas suele ser suficiente, pero depende de cada fabricante).

    • Volver a lijar para alisar la zona.
    • Ya podremos pintar los cantos y que quede uniforme y no "chupe" tanta pintura.
  • Las bisagras podemos encontrarlas en grandes almacenes especializados o a través de internet. El precio oscila entre 15 y 30 euros, depende de lo que rebusques.
He aquí la mesa:

1º: Lo primero es retirar los elementos que nos puedan molestar a la hora de trabajar. En mi caso el cristal que estaba pegado con silicona. Lo que hice fue pasar un cúter entre el cristal y la mesa, poco a poco y con mucho cuidado hasta que se despegó. No fue fácil os lo puedo asegurar...¡Truco! Aprovechando los calores estivales la silicona pierde fuerza y puedes tirar hacia arriba del cristal a la vez que pasas el cúter (con muchísimo cuidado).

2º: Ya podemos limpiar la pieza y proceder a imprimar. Probé a decapar una parte para ver lo que había debajo y... descubrí que la pieza había sido restaurada en numerosas ocasiones: granate, azul, verde...y debajo se intuía el mueble original y no merecía la pena sacarlo.

3º: Pintamos al gusto: yo pinté la mesa en un blanco roto con gris y luego apliqué la técnica del estuco en un azul muy clarito. La técnica del estuco ya la explicaré más detalladamente. Lo importante es diluir la pintura con agua e ir aplicándola con una esponja: aplico con una punta de la esponja y difumino con otra punta.


 

 





 4º: El tablero al ser de aglomerado hay que aplicarle tapaporos o imprimar para no tener que usar demasiada pintura y que el acabado sea más liso. Yo opté por imprimar. Luego la pinté en un gris claro que mezclé con el color que me sobró del estuco, consiguiendo así una armonía en los tonos.

5º: Mecanismo elevable: hay que poner las bisagras, Para ello se toman las medidas necesarias, se hacen tantas marcas como sea necesario... comprobando antes de "agujerear" que se dejan centradas y a un palmo de distancia de los lados para que aporte estabilidad al tablero. Consejo: primero se atornilla al tablero y luego a la mesa, que si se hace al revés es mucho más difícil.







6º: Una vez atornilladas las bisagras, podemos volver a pegar con silicona el cristal al tablero (el poner cristal es opcional, si no se pone será aconsejable dar una buena capa de barniz transparente para evitar que se estropee el acabado), Para ello con una pistola de silicona ponemos una tira en el borde de la mesa y colocamos con cuidado el cristal para que cuadre, Si pasamos un trapo por los bordes retiramos el exceso de silicona, si esperamos a que seque tendremos que ir cortando con un cúter.

7º: Ahora podemos dar una capa de cera incolora o un barniz a toda la pieza, a gusto del consumidor, aunque el barniz es aconsejable para zonas de mucho uso y roce.

8º: Aquí tenéis el resultado:






 Como veis se puede aprovechar el hueco para dejar cosas ;)

Espero que os guste, si os queda alguna duda, ¡comentar!

¡Feliz verano! Nos vemos en Septiembre :D

miércoles, 15 de julio de 2015

TRANSFORMANDO UNA VITRINA MUY ABURRIDA

TRANSFORMANDO UNA VITRINA MUY ABURRIDA


Seguro que más de un@ tenéis en casa un mueble heredado que es muy práctico pero que no encaja con nada y no os gusta.

Cuando me independicé mi madre cambió el mueble del salón, así que dejamos volar nuestra imaginación y le buscamos distintas utilidades para amueblar mi nueva casa vacía.
No tengo ninguna foto, pero para que os hagáis una idea es el típico mueble de salón de los años 70 u 80 que tiene en bloque una vitrina, un mueble bar, cajones y puertas. Algo así:


Le buscamos 2 nuevas vidas: 
- Un mueble para el cuarto de baño usando la parte de las puertas bajas.
- Y una vitrina con cajones para el salón.

En esta ocasión os muestro la segunda idea: como reutilizar un mueble aparentemente obsoleto en una vitrina única y muy práctica para el salón.

Después de realizar algunos cortes y poner algunos clavos, el resultado fue el siguiente:


Como apaño estaba muy bien, pero con el paso del tiempo empezó a resultarme muy aburrido, así que decidí darle un cambio. Empezamos:

1º: Quitamos todos los tornillos, los tiradores, las puertas, cajones y cualquier otra pieza que sea susceptible de separarse, para así facilitar la limpieza con agua y jabón y la posterior aplicación de la pintura.

 

2º: Ya tenemos todas las piezas pequeñas guardadas en tarros de cristal para que no se pierdan y el resto de elementos guardados para centrarnos en la estructura principal.
La vitrina es de madera maciza con un acabado lacado, podemos lijar o imprimar porque si no la pintura no cogerá. Antes vamos a aplicar masilla para madera para tapar los agujeros que tenga que ya no nos sirvan. Ya sabéis aplicamos con una espatula, dejamos secar y lijamos.
En mi caso al ser un mueble en bloque tenía agujeros para unir las distintas partes del mueble.

3º: Aplicamos una capa de imprimación en toda a estructura, tanto por fuera como por dentro porque el negro es muy llamativo y resaltaría demasiado al abrir las puertas. Muchas veces el interior no se pinta porque no destaca demasiado o no se ve apenas. 




















4º: Pintamos la estructura: ahora podemos pintar sin malgastar pintura ya que la imprimación facilita el acabado, teniendo que dar menos capas de pintura. Con una podría valer pero como hay zonas en las que clarea un poco la masilla de tapar los agujeros le dí 2 capas. 
Para esta parte elegí un blanco roto tirando a gris. Para ello basta con coger una pintura blanca y echarle muy poca cantidad de gris (o del color al que queremos que tire) y remover y echar más pintura de color hasta que consigamos el tono buscado.

5º: Mientras que seca nos ponemos con los cajones: aunque el mueble es muy oscuro se advierte que debajo tiene una veta bastante bonita, así que voy a decapar. Podríamos lijar pero al ser un mueble industrial costaría bastante quitar toda la pintura y llegar a la veta.
Usamos un gel decapante que se aplica con una brocha de forma generosa. Lo dejamos reposar 30 minutos o lo que indique el fabricante. Cuando pase el tiempo, con una espátula y con mucho cuidado de no dañar la madera, vamos levantando el color, retirando con un trapo los residuos.
Cuando terminemos limpiamos toda la madera con un trapo mojado para frenar el efecto del decapante. Si con una capa no es suficiente, repetimos el paso;





6º: Cuando esté seca la madera ya podemos pintar. Como queremos que se vea la veta (por eso hemos decapado) podríamos usar un tinte del color que queramos o hacerlo nosotros mismos y así reutilizar los botes que tengamos en casa. Yo elegí esta opción, es tan sencillo como rebajar la pintura con agua hasta que esté líquida.
Vamos aplicando la pintura con la brocha y pasamos un trapo por encima para quitar el exceso y así que no cubra homogéneamente. Además de esta manera evitamos que se noten los brochazos. 
Para los cajones usé tres colores distintos: el mismo de la estructura, un azul rebajado con blanco y un poco de gris y por último un gris de tono medio:






7º: Ya solo queda darle una capa de barniz o cera. Lo ideal es dar cera incolora en la estructura externa y cajones y barniz incoloro en las partes en las que vaya a haber más roce y uso, ya que es mas resistente.

Atornillamos los tiradores y las piezas que hayamos desmontado.

9º: Por último nos quedan las puertas de cristal. En nuestro caso son ahumadas y no encaja con el color que le hemos dado a la vitrina, además de que no me gustan los cristales porque no uso la vitrina para exponer nada, sino para guardar trastos, así que... ¡Vamos a empapelarlas!

10º: Limpiamos bien los cristales y necesitamos: cola blanca, una brocha, un cuenco, agua, tijeras o cúter, papel de empapelar las paredes y un paño.



Cortamos el papel a la medida del frontal de los cristales, aplicamos cola blanca en el cristal y en la parte de atrás del papel pero rebajada con agua y colocamos con mucho cuidado para que coincida perfectamente.
Pasamos el paño por encima para hacer presión y quitar las burbujas de aire que se hayan creado.
Dejamos secar, unas 3 horas debería bastar, y montamos los tiradores y colocamos los cristales en la estructura. ¿O debería decir puertas? ;)

Esta técnica también se puede usar sobre puertas de madera.







11º: Ya lo tenemos todo montado, es el momento de empezar a disfrutar de nuestro nuevo mueble. Espero que os guste la idea y que lo pongáis en práctica:




                    ANTES                                                                                            DESPUÉS

¡Un saludo y espero vuestras consultas y comentarios!