martes, 9 de junio de 2015

MARCO ANTIGUO

MARCO ANTIGUO


En muchos mercadillos, tiendas de segunda mano, casas antiguas y sobre todo en la basura, podemos encontrar marcos muy elaborados y de madera de calidad que se han roto, desencolado o simplemente "decolorado". Y se merecen una segunda oportunidad, ya sea restaurando y conservando su aspecto original o adaptándolo a nuestra decoración.

En mi caso, a mi suegro le ofrecieron unos vecinos un conjunto de marcos viejos que iban a tirar al hacer una reforma. Algunos eran muy sencillos, otros tenían un acabado en pan de oro y otro estaba tallado en escayola.

1º: Encontrar la pieza: A mí me enamoró este último, el marco era precioso tal y como estaba, con un acabado deteriorado, en tonos beige y unas formas en escayola ideales. El problema es que la escayola, sobre todo en las esquinas y bordes estaba descascarillado, pero era la pieza perfecta para la idea que tenía.

No se aprecia muy bien pero lo blanco son las partes deterioradas en las que la escayola se ha descascarillado y el color se ha ido. Como no sé trabajar la escayola y el "roto" no era muy profundo, lo que hice fue lijar esas partes con una lija muy fina hasta conseguir disimular el escalón. Si el escalón o agujero fuera muy profundo se puede rellenar con masilla especial o escayola.

2º: Lijamos muy suavemente toda la pieza ya que al ser escayola solo queremos retirar la pintura, no estropear el moldeado.

3º: Una vez lijado, lo pintamos del color base que queramos. Yo elegí el blanco, nunca uso blancos puros para trabajos "antiguos", me gustan los blancos grisáceos o tiza, ya que el blanco "neutrex" es más para estilos modernos.Aplicamos un par de capas para que cubra bien.


























Al ser un marco con relieves y formas, es el elemento perfecto para darle un aspecto desgastado y envejecido. Se puede pintar encima de otro color y luego lijar con papel de lija o lana de acero, haciendo más fuerza en los relieves, donde de forma natural se desgastan, pero en este caso utilicé la técnica de la pátina de la que ya os hablé. En otro trabajo os explicaré esa técnica.

4º: Aplicamos pátina: esta vez de una manera más "basta". Necesitamos:
- 1 parte de aguarrás, 3 de aceite de linaza y 2 partes de la pintura elegida. En la entrada de las sillas usamos óleo y en una cantidad muy pequeña, en este trabajo queremos que el color de la pátina destaque en casi toda la estructura.

Mezclamos bien y mojamos el pincel, poniendo interés en coger bien de pintura. Yo hice mi propio color azul, mezclando azul, blanco y gris.
Aplicamos en pinceladas, como si estuviéramos pintando "normal", En mi caso primero en los bordes exteriores e interiores, dejando la parte central (donde están los adornos) en blanco. Si al pasar el pincel no nos gusta el resultado se va retirando con un trapo, Lo que hace el aceite de linaza y el aguarrás es que la pintura no cubra "opacamente" dando ese aspecto desgastado y envejecido que buscamos.

Para la parte del dibujo mojamos menos el pincel de pintura (simplemente con mojar bien y retirar la pintura con el borde del cacharro) y lo aplicamos principalmente en los dibujos, pasando un trapito para eliminar los excesos y, en la parte lisa, pequeñas pasadas para darle un aspecto más luminoso y que así la foto resalte más.

5º: Dejamos secar y ya podemos ponerle una foto. Yo estoy esperando a las de la boda, así que de momento no puedo enseñaros el resultado final.





Espero que os guste y que lo pongáis en práctica. Si queréis podéis escribirme y plantearme vuestras dudas, sugerencias y opiniones.

Besos,



jueves, 4 de junio de 2015

VASITOS PORTAVELAS

VASITOS PORTAVELAS


¡¡Vamos a por una de manualidades!!
Hace menos de un año me casé y me encantó involucrarme en la decoración de la boda, porque así pude controlar hasta el último detalle y no sabéis el dinero que nos ahorramos.
Poquito a poco os mostraré todos los elementos que hice yo misma (con la ayuda de mis amig@s y mi familia).
De momento os muestro algo muy sencillo y que puede tener diferentes usos. Son los vasitos portavelas, que pueden servir para poner velas, guardar botones, porta lápices o para guardar cualquier cosita que se os ocurra.
¿Cómo se hace? Muy, muy sencillo.

1º: Los vasitos ideales son los de los yogures, los tienes de marcas conocidas y de marcas blancas. Además de poder reutilizar el envase están muy buenos, jeje. Así que los pasos son comprar los yogures, comértelos y lavar el envase.

Pero también vale cualquier envase de cristal que os guste y os encaje con vuestra idea. Los botes de conservas pueden decorarse y usarse para guardar la pasta con mucho estilo ;) .

2º: Tela decorativa: lo que queremos es "forrar" los vasitos. Para ello podemos poner una tira o trozo en la parte de arriba, abajo, en medio... esto ya va a gusto de cada un@,
Podemos usar celofán de tela o de puntilla que podemos comprar en cualquier tienda de decoración, mercería, multitienda... O incluso si tenemos un trozo de tela o de puntilla en casa podemos utilizarlos. Esta es la opción que yo elegí. Para esta opción necesitaremos una pistola de silicona. Podéis usar una de manualidades o la que tenemos en casa para las juntas de los azulejos. Si elegimos la útima opción hay que tener más cuidado y retirar el exceso con un trapito,




Mi madre tenía por casa unos retales de unas puntillas muy monas que quedaban muy elegantes para la idea que yo tenía. Más adelante os diré para qué elemento decorativo de mi boda usé los vasitos.

También podéis usar esos trocitos sueltos de lazos que siempre guardamos por si acaso. ¡Todo se puede reutilizar!

Aquí os muestro algunos ejemplos.


3º: Ya tenemos todo: los vasitos, la tela/puntilla o celofán-tela que hayamos elegido, unas tijeras, la pistola de silicona con unas barras de silicona y un trapito para retirar el exceso, así que podemos empezar.

4º: Cortamos la tela con el largo y grosor que queramos, aplicamos la silicona haciendo "eses" tumbadas y vamos pegando la tela:






Si es una puntilla o una tela con zonas más claras, vamos aplicando la silicona haciendo que coincidan con las partes más opacas. En el final, podemos montar un cabo encima del otro, hacer que cuadren o hacer un nudo o lazo, habiendo dejado los 2 cabos sin pegar en los extremos.

Y ya está, dejamos secar unas horitas (3 o 4 es más que suficiente) y ya podemos poner nuestros vasitos donde queramos y meterles unas velas, botones o lo que se os ocurra.




Os enseño mis vasitos:



¡Ya veréis el conjunto final!
Espero que os haya gustado y que lo pongáis en práctica :)

lunes, 1 de junio de 2015

SILLAS: PINTURA Y TAPIZADO

SILLAS: PINTURA Y TAPIZADO


¿Quién no tiene unas sillas buenas que han perdido color, que el tapizado a quedado desfasado o que se han deteriorado, pero que nos negamos a cambiar?

Ya sea porque son buenas y ya no se hacen sillas como antes o simplemente porque la estructura nos gusta, darles una segunda oportunidad es muy sencillo.

En mi caso se trata de 2 sillas de la cocina del pueblo de mi querida suegra (¡sin ironía eh! qué es un encanto ;) ):
La pintura de la estructura estaba muy deteriorada y el tapizado de cuero muy feo, así que decidimos hacer un cambio total con pintura y tela.

1º: Comprobar el estado de la pieza: la estructura no estaba firme. Las maderas horizontales que aseguran las patas estaban sueltas, así que tras limpiar las sillas con un trapo, agua y jabón y esperar a que secara, procedí a encolar las juntas con un poco de cola blanca. La aplicación con un pincel y limpiando el exceso con un trapo.

2º: Mientras seca la cola, podemos revisar el estado del tapizado. Si está roto o se nota que el relleno se ha estropeado podemos retirarlo y poner uno nuevo. En nuestro caso tanto el relleno como las grapas que lo aseguran estaban en perfecto estado, así que lo dejamos tal cual. En otras entradas veremos como cambiar el relleno.

3º: A lijar: nuestras sillas están ubicadas en una cocina de pueblo así que el aspecto que queremos darles es envejecido. Las sillas aunque han perdido mucho color, tienen partes en las que se nota el barniz, por lo que lijamos con una lija gruesa en esas zonas y en las que ya no hay apenas pintura pasamos una lija fina. Podemos hacerlo con una lijadora eléctrica o manualmente o combinando ambas en según qué zonas.
No vamos a pintar con tinte por lo que el lijado no tiene que ser ni perfecto ni uniforme. Por eso tampoco es necesario usar un decapante.

4º: Una vez lijado, limpiamos la estructura con un trapo con un poco de agua para eliminar el polvillo y ¡¡nos disponemos a pintar!!

5º: Pintura: para la estructura he elegido un blanco tiza. Lo rebajamos un poco con agua para que sea más fácil pintar y usamos un pincel estrecho ya que la estructura no es muy ancha. Aplicamos tantas capas como opacidad queramos conseguir. Yo suelo aplicar 2 o 3 capas, dependiendo de la cantidad de pintura que "absorba" la madera. En este caso fueron 2 capas y los tiempos de secado dependen de cada fabricante y de la temperatura ambiente.

Como veis hay zonas donde no ha cogido muy bien. Eso es porque al lijar no he retirado bien el barniz, pero para este trabajo no me importa.

6º: Esperamos que seque, la capa o capas que hayamos dado.

7º: Pátina: para darle un aspecto envejecido y desgastado vamos a usar la técnica de la pátina. Hay distintas formas de aplicarla, ya os explicaré más. en este caso yo lo hice de la siguiente forma:
1 parte de aguarrás, 3 partes de aceite de linaza y óleo del color que queramos. No una gran cantidad de la mezcla porque cunde mucho. 
Yo elegí un color tierra (marrón medio). Se mezcla bien y se aplica con un pincel. Si queremos que se note mucho el color tierra mojamos bien el pincel en la parte baja de la mezcla que es donde se aloja el óleo. Si queremos que sea algo menos notorio, mojamos y retiramos el exceso con el borde del tarro.
Se aplica a brochazos y se puede retirar con un paño si no gusta el resultado.

Veis como se ven los brochazos, si no os gustan los vais quitando con un trapo. Yo lo dejé así porque mi intención es que salga también el color de debajo. Allá vamos.

8º: Dejamos que seque, con unas 3 horas es suficiente, pero depende de la temperatura de cada casa y de las marcas de los productos. Lo mejor es si se puede, pecar de precavidos y esperar de más.

9ª: Para terminar la estructura voy a aplicar una capa o 2 de cera para proteger la pintura, para que brille lo justo y aprovechar para desgastar un poco más. Para ello uso lana de acero fina (no es necesario más porque es una estructura vieja y se lija con facilidad, puede ser que necesitéis una media si aplicáis muchas capas de pintura o es un mueble con mucho cuerpo. La gruesa es para un acabado muy "machacado") y cera de acabado mate.
Se impregna la lana en la cera y se frota la estructura. Si queréis sacar la capa de debajo hacéis más fuerza y si solo queréis dar el acabado cera se pasa con suavidad.
Cuando seque, pasamos un paño para pulir la cera (dar cera, pulir cera ;) ), cuanto más, más brillo. Los tiempos de secado vienen siempre en los botes. Si no, entre capa y capa unas 3 o 4 horas es suficiente y para el resultado final yo aconsejo dejar un día de reposo antes de usar el mueble.


Como veis al pasar la lana, he hecho más fuerza en los bordes, que es donde de forma natural se desgasta más el mueble.

10º: Una vez seco, elegimos la tela que nos guste y tapizamos. Para ello usamos una grapadora de tapizado, tijeras y tela. En mi caso este paso lo hizo mi suegra.
En otra entrada os enseñaré cómo tapizar.

Os muestro el resultado:

La mesa es un proyecto que espero poder llevar a cabo pronto.

Espero que os haya gustado y que me dejéis vuestros comentarios, consejos y sugerencias.

¡¡Besos!!

domingo, 31 de mayo de 2015

BIENVENID@S

BIENVENID@S


Hola a tod@s, no soy ninguna profesional de la restauración ni una artista de las manualidades, pero me encantan las segundas oportunidades y dar vida a mis propias ideas.

¿Cuántas veces hemos mirado esa silla vieja que nos encanta pero que desentona con el resto de la decoración?
O hemos cambiado de sofá y su color hace que el resto de los muebles no nos encajen...
¿A quién no le ha ofrecido un familiar o conocido un mueble que va a tirar y se nos ocurre un nuevo uso para el mismo?

Son tantas las posibilidades que tienen esos "trastos" viejos, rotos o usados, desde un simple cambio de color hasta una transformación radical. 
En este blog os voy a ir dando ideas que he realizado y mostraros algunos truquitos que he aprendido en el camino, ya sea por la propia experiencia o visitando otros blogs.

También os enseñaré como mediante pequeñas manualidades podemos tener en casa elementos decorativos únicos o hacer nosotr@s mism@s objetos como los que vemos en las revistas.

Si tenéis alguna sugerencia o idea no dudéis en decírmelo.

Espero que os guste el blog.

¡¡Besos!!